Alteraciones del pan
En la fase de horneado, la masa se somete a una temperatura de 200-230º C que acaba con todas las formas de vida. Pero en el interior de la masa, se alcanza una temperatura aproximada a 100º C. que mata sólo a las formas vegetativas. Las formas de resistencia, surgen cuando las condiciones de temperatura han vuelto a la normalidad, por lo que generalmente, a las 24-36 horas, aparecen organismos fúngicos, alterando el pan.
Algunos de estos son
• Rhizopus nigricans, Penicillium expansum, P. stoloniferum, Aspergillus niger, Minilis (Neurospora) sitophila, Mucor spp. y Geotrichum spp.
Otros microorganismos no fúngicos que provocan la putrefacción del pan son:
• Bacillus subtilis (o también B. mesentericus o B. panis) y B. licheniformis.
Hoy en día, se le añaden al pan componentes que disminuyen esta alteración, como el propionato cálcico al 0,2 %, un método bastante eficaz. A veces, se le echan ácidos (acético, tartárico, cítrico, láctico...) para disminuir el pH del pan, pero, a veces interfiere en la fermentación de las levaduras.
jueves, 25 de noviembre de 2010
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Historia del pan
Las primeras noticias que se tienen sobre este manjar se remontan a Babilonia y al antiguo Egipto, de hecho se conocen por lo menos hasta quince palabras para designar distintas variedades de panes y de pastelería en Egipto según las variedades de harina, el grado de cocción o los productos que se le añadían, miel, huevos, leche, manteca, fruta, etc.
En primer lugar hablaremos de las levaduras, elemento importante en la elaboración de los panes. Suponemos, y decimos esto porque no existen referencias históricas, que el hombre encontró la levadura de forma accidental allá en la época prehistórica al dejar un poco de masa sobrante a la intemperie que fermentó de forma natural y espontánea, esta masa se mezcló más tarde con otra nueva que trajo como resultado un pan más esponjoso y con mejor sabor que los confeccionados hasta entonces que era un pan ácimo.
La levadura es un hongo llamado Saccharomyces cerevisiae que procede de los residuos de la fermentación de los mostos de la cerveza, en la actualidad se obtiene de la melaza procedente de la remolacha o de la caña de azúcar y su función es la de transformar el azúcar en alcohol y gas carbónico lo que hace que se duplique o triplique el volumen inicial de la masa.
El agua es importante para la elaboración del pan ya que si contiene mucha cantidad de calcio o sodio influirá negativamente sobre el gluten haciendo que la masa sea más dura y rígida, por lo que sugerimos que sea agua de manantial o embotellada. También hacemos notar que el agua fría o muy caliente hará que la fermentación no sea la adecuada por lo que su temperatura ideal debe de estar comprendida entre los 30-35ºC.
La harina es el elemento básico del pan. Normalmente la harina con la que confecciona el pan es de trigo y suele ser refinada por razones de una mejor conservación del cereal lo cual no es bueno para el organismo ya que a la larga, por la dificultad de asimilarlo, puede producir avitaminosis, por lo que aconsejamos que la harina sea de cereales integrales y a poder ser de cultivo biológico. En muchas panaderías nos venden un pan integral que está hecho con harina blanca refinada a la que se le añade salvado y un poco de melaza de azúcar para darle un tono oscuro y dorado.
miércoles, 6 de octubre de 2010
Fabricacion productos de IV gama
El proceso de fabricación de frutas y hortalizas de IV Gama comienza en el campo, donde se cultiva la materia prima en las mejores condiciones (de seguridad alimentaria, calidad y respeto al medio ambiente…).
La recolección del material vegetal se hace en las óptimas condiciones higiénicas, con el color y textura adecuados, y en su grado justo de madurez.
Desde el punto de vista industrial, el proceso comienza con la recepción y almacenamiento de frutas y hortalizas en las fábricas. La selección de la parte óptima puede suponer una pérdida del 20 al 70% del producto, operación que se realiza de manera manual.
Algunas ensaladas y vegetales mezclados requieren de una preparación previa antes del envasado para asegurar que se realiza una mezcla homogénea.
La fase de lavado se realiza en dos fases intensivas, con el fin de eliminar la suciedad del campo. El secado superficial es fundamental para la conservación del producto y se efectúa mediante la eliminación del exceso de agua.
El pesado y envasado de los productos troceados es la fase final del proceso.
En cada caso, y en función del producto, se busca el envase más adecuado, que incluye desde bolsas a barquetas, tarrinas o bandejas. Siempre son envases transparentes para que el consumidor pueda percibir la frescura y calidad del producto.
El almacenamiento se realiza en condiciones de refrigeración hasta su consumo. La temperatura a la que tiene que estar el producto en todo el proceso, desde que se recolecta la materia prima hasta la colocación en el punto de venta debe oscilar entre los 1 y 4 grados.
Los productos de IV Gama pueden encontrarse en la práctica totalidad de los puntos de venta, en las secciones de frutería u hortalizas, dentro de los muebles refrigerados para conservarlos en sus óptimas condiciones.
La recolección del material vegetal se hace en las óptimas condiciones higiénicas, con el color y textura adecuados, y en su grado justo de madurez.
Desde el punto de vista industrial, el proceso comienza con la recepción y almacenamiento de frutas y hortalizas en las fábricas. La selección de la parte óptima puede suponer una pérdida del 20 al 70% del producto, operación que se realiza de manera manual.
Algunas ensaladas y vegetales mezclados requieren de una preparación previa antes del envasado para asegurar que se realiza una mezcla homogénea.
La fase de lavado se realiza en dos fases intensivas, con el fin de eliminar la suciedad del campo. El secado superficial es fundamental para la conservación del producto y se efectúa mediante la eliminación del exceso de agua.
El pesado y envasado de los productos troceados es la fase final del proceso.
En cada caso, y en función del producto, se busca el envase más adecuado, que incluye desde bolsas a barquetas, tarrinas o bandejas. Siempre son envases transparentes para que el consumidor pueda percibir la frescura y calidad del producto.
El almacenamiento se realiza en condiciones de refrigeración hasta su consumo. La temperatura a la que tiene que estar el producto en todo el proceso, desde que se recolecta la materia prima hasta la colocación en el punto de venta debe oscilar entre los 1 y 4 grados.
Los productos de IV Gama pueden encontrarse en la práctica totalidad de los puntos de venta, en las secciones de frutería u hortalizas, dentro de los muebles refrigerados para conservarlos en sus óptimas condiciones.
alba montes pascual
Este blog va a ser utilizado para la asignatura de: Industrias conserveras y extractivas.
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